Considerado como tener perfectas condiciones oceanográficas para la cría de la dorada, lubina y el lenguado, los productores en las Islas Canarias de España están experimentando sus peores niveles de producción en cuatro años.
El Archipiélago Canario se encuentra 1.700 kilómetros de la península española como un grupo de siete islas mayores frente de la costa noroeste de África.
Una Comunidad Autónoma con poderes independientes a tomar decisiones, la falta por la administración regional de una apuesta clara para impulsar los negocios, proporcionan herramientas que regulen activamente la localización de las explotaciones y proporcionan sistemas efectivos de gestión han sido culpados.
La producción ha caído de 8.000 toneladas métricas (TM) que en valor representaban EUR 27,5 millones (USD 34,4 millones) a las actuales 6.000 TM en poco más que tres años.
En marzo de 2011, las islas se embarcó en un proyecto europea AQUAEXCEL de EUR 9,2 millones (USD 11,8 millones) previsto que finalice en marzo de 2015 que sería “copar el Mercado” con nuevo “crecimiento rápido” especies acuícolas incluyendo lenguado, bocinegro, corvina, túnidos, medregales, jurel y moluscos como haliotis.
Sin embargo, después de años de indecisión, el incumplimiento de aplicar el Plan Regional de Ordenación de Acuicultura es un factor primordial. La baja rentabilidad de las producciones, las pequeñas dimensiones de las empresas, la falta de preparación y mala gestión de negocios destacan problemas adicionales.
Presión se dice que también vienen del lobby hostelero de las islas, especialmente en Tenerife, principalmente en la costa de Adeje y Los Gigantes.
La mala gestión por la administración regional para poner en producción el lenguado y la corvina, en particular, ha resultado en el cierre de la mitad de las 29 empresas que operaban en el archipiélago.
La solución sugerida por José Joaquín Bethencourt, el consejero de pesca del cabildo de Tenerife, requiere concentración sectorial como la fragmentación hace inviable la actividad empresarial.