La huelga del pasado miércoles en España, seguida por 10 millones de trabajadores descontentos, detuvo la actividad de venta y pesca en el puerto de Vigo y condujo al aeropuerto de la ciudad a un estado similar.
Los huelguistas en España y en toda Europa, incluida Bélgica, Italia y Grecia, tomaron las calles con el fin de protestar ante las nuevas medidas de austeridad propuestas por la Comisión Europea.
En Vigo, los intensos ataques de los piquetes de los sindicatos cerca del puerto y los servicios mínimos del aeropuerto Peinador de Vigo detuvieron el desplazamiento de la comida, los vehículos y la gente relacionados con las subastas de pescado en Vigo.
En defensa de la huelga, los trabajadores del puerto afirmaron: “Las empresas y los autónomos tienen sus motivos y si, por cualquier motivo, perdemos la paga de un mes, preferimos quedarnos en casa. De todos modos los peces seguirán esperando en el mar".
En las horas anteriores a la huelga, un par de botes costeros estaban preparados para descargar cuando los retuvieron. No se envió el producto a subasta, pero sí se almacenó en los refrigeradores.
Generalmente, en las subastas de Vigo se maneja entre 130 y 150 toneladas métricas de pescado y marisco cada día, descargadas de las tres o cuatro embarcaciones de Gran Sol y de unos doce botes costeros, según los funcionarios del puerto.
Según la autoridad del puerto de Vigo, los trabajadores del puerto no respetaron los servicios mínimos requeridos para estibar ni registraron ninguna descarga que tuviera lugar ayer. Se calcula que el 47% del personal del puerto apoyó la huelga.
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